Galicia
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| Himno: Os Pinos | |||||
| País | |||||
| Capital | Santiago de Compostela | ||||
| Lengua(s) oficial(es) | Castellano y gallego[1] | ||||
| Lengua(s) propia(s) | Gallego[2] | ||||
| Superficie - Total - % de España |
Lugar nº 7 29.574 km² 5,8% |
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| Población - Total (2008) - % de España - Densidad |
Lugar nº 5 2.783.100 6,13% 93,78 hab./km² |
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| Gentilicio | Gallego, gallega | ||||
| Estatuto de autonomía | 28 de abril de 1981 | ||||
| ISO 3166-2 | GA | ||||
| Fiesta oficial | 25 de julio (Día de Galicia) | ||||
| Representación parlamentaria - Congreso - Senado - Parlamento |
23 escaños 19 escaños 75 escaños |
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| Presidente | Emilio Pérez Touriño (PSdeG-PSOE) | ||||
| www.xunta.es | |||||
Galicia (en gallego, Galicia —denominación oficial— o Galiza[3] ) es una comunidad autónoma española, situada al noroeste de la Península Ibérica y formada por las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra. Geográficamente, limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con Portugal, al oeste con el océano Atlántico y al este con el Principado de Asturias y Castilla y León (provincias de Zamora y de León).
A Galicia pertenecen el archipiélago de las islas Cíes, el archipiélago de Ons, y el archipiélago de Sálvora, así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras.
Galicia posee unos 2,78 millones de habitantes (2008), con una distribución poblacional que aglomera la mayor parte en la franja entre Ferrol y Vigo. Santiago de Compostela es la capital de Galicia con un estatuto especial, dentro de la provincia de La Coruña.
El himno de Galicia, Os Pinos, elaborado por Eduardo Pondal, se refiere a Galicia como la nación de Breogán, héroe celta. El Estatuto de autonomía, en su artículo primero, define a Galicia como una nacionalidad histórica.[4]
Contenido |
Historia
Prehistoria
Cultura megalítica
La primera gran cultura claramente identificada, se caracterizaba por su capacidad constructora y arquitectónica, junto con su sentido religioso, fundamentado en el culto a los muertos como mediadores entre el hombre y los dioses. Este sentido religioso abarca su importancia hasta la actualidad.
Se dice que la sociedad estaba organizada en un tipo de estructura de clanes. De la época del megalítico dan testimonio millares de túmulos[5] extendidos por todo el territorio, en su interior estos túmulos escondían una cámara funeraria de dimensiones mayores o menores, edificada con losas de piedra, lo que es conocido como dolmen.
Edad del Bronce
Fue en la Edad del Bronce cuando se consiguió el desarrollo metalúrgico, impulsado por la riqueza minera. Parece que debido a los cambios climáticos, varios pueblos de la meseta se trasladaron a Galicia, incrementando la población y los conflictos entre pueblos.
Fue la época de producción de diversos utensilios y joyas de oro o de bronce, que incluso fueron llevadas más allá de los Pirineos.
Edad Antigua
Etapa castreña
La etapa castreña floreció en la segunda mitad de la Edad de Hierro, resultado de la fusión de la cultura de la Edad de Bronce y otras contribuciones posteriores, coexistiendo en parte con la época romana. Los celtas trajeron nuevas variedades de ganado, el caballo domesticado y probablemente el centeno.
El primer pueblo celta que llegó a Galicia fue el de los Saefes en el siglo XI a. C..[6] El pueblo Saefe sometió al Oestrymnio,[6] pero este influyó en el primero sobre todo en el campo de la religión, de la organización política y de las relaciones marítimas con Bretaña e Inglaterra. Su carácter eminentemente guerrero hizo que Estrabón dijese que ellos eran los más difíciles de vencer de toda Lusitania. Hace falta decir que la provincia romana de Gallaecia propia de los galaicos aún no estaba constituida política y administrativamente.
Los castros pertenecen a esta etapa, la castreña, son recintos fortificados de forma circular, que están provistos de uno o varios muros concéntricos, precedidos generalmente de su correspondiente foso, y situados, la mayoría de ellos, en la cumbre de oteros y montañas.
Entre los castros de tipo costero destacan el de Fazouro, Santa Tegra, Baroña y O Neixón. En el interior se puede mencionar el castro de Castromao y el de Viladonga. El hecho de que el hombre se adapta al terreno y no al contrario es común a todos estos castros.
En cuanto a los templos, la única construcción encontrada es la de Elviña. En el castro de Meirás se conserva una necrópolis. En otros castros existían unas pequeñas construcciones que tenían forma de caja, en donde eran guardadas las cenizas (cultura sorotáptica, de los campos de enterramiento de urnas o Urnenfelder como se conocen por su denominación en alemán). También existen otras construcciones que están parcialmente soterradas y que tienen un depósito para el agua, en las que los vestigios de fuego indican que debían servir para incinerar los cadáveres.
Desde finales del Megalítico aparecen inscripciones sobre las rocas graníticas a cielo abierto, de las cuales todavía se desconoce el origen verdadero y el significado (son muy conocidas las de Campo Lameiro).
La romanización
Los romanos sometieron a Galicia para aprovechar sus recursos mineros. Con el tiempo la convertirían en provincia del imperio y reconocerían su personalidad llamándola Gallaecia. Con ellos, los castros perdieron su viejo valor defensivo. Trajeron nuevas técnicas, nuevas vías de comunicación, nuevas formas de organizar la propiedad y una lengua nueva, pero fueron tolerantes con la cultura existente.
El cristianismo llegaría a Galicia con los romanos. Lograría lo que no consiguió el latín y se impuso al arrianismo de los suevos y el paganismo prerromano. Los suevos, que mantuvieron Galicia como reino independiente ciento setenta años, fueron progresivamente mediatizados por los visigodos. Fue en su época en la que se impusieron definitivamente la lengua latina y el cristianismo, evolucionando el primero hacia el gallego y mezclándose el segundo con los costumbres paganos.
El Islam llegaría al sur de Galicia y sólo el norte se mantendría como bastión de la Reconquista hasta que, luego de recuperar el sur, este se independizara con el nombre de Portugal. Las actividades económicas de los castreños se basan en la agricultura y ganadería-pastoril.
Edad Media
La aparición del sepulcro del Apóstol Santiago en plena guerra de la Reconquista le confirió a Galicia una importancia clave dentro del fortalecimiento de los reinos cristianos, erigiéndose Santiago como centro religioso y destino de pelegrinos que fortalecieron los enlaces con Europa. El Camino de Santiago se convirtió en un eje cultural por el que se extendieron, entre otros, el arte románico o la lírica de los trovadores, haciendo de ella también un contrapeso cultural frente al centralismo.
Edad Moderna
A partir de la escriturización normativa en castellano comenzada por Alfonso X, el gallego como lengua comenzó una decadencia acelerada dentro del proceso de uniformización de España, pasando por los llamados Siglos Oscuros, en los que la supervivencia lingüística fue sólo oral. En el siglo XVIII se comenzó a tomar conciencia de la situación de división lingüístico-social entre los gallegohablantes y los castellanohablantes.
Edad Contemporánea
Siglo XIX
En 1833 Galicia perdió su representatividad como unidad administrativa y desapareció la Junta del Reino de Galicia. Es aquí que nacen las actuales cuatro provincias gallegas que estructuran el territorio bajo administración del gobierno central. Se encuentra en este siglo el primer surgimiento de un movimiento político que defendió a Galicia por causa de esta pérdida de poder.
El pronunciamiento de Miguel Solís levantó en armas a una parte del ejército en contra del régimen autoritario de Narváez. Fueron derrotados en la batalla de Cacheiras, el 23 de abril de 1846, y fusilados los sobrevivientes, conocidos a partir de ahí como los Mártires por la Libertad o Mártires de Carral.
El Rexurdimento supuso una tentativa culturalista de defensa de la galleguidad posterior a esa tentativa política, el afianzamiento de la conciencia de diferenciación cultural unido a un ideal político. Esto supuso la recuperación de la lengua gallega como vehículo de expresión social y cultural. De esta época son escritores como Rosalía de Castro, Manuel Murguía, Manuel Leiras Pulpeiro o Eduardo Pondal, entre otros.
Siglo XX
Después del provincialismo, federalismo y regionalismo del siglo anterior, surgió la etapa de la Solidaridad Gallega, de 1907 a la Primera Guerra Mundial, con el objetivo de conseguir un frente electoral unido para eliminar el caciquismo y conseguir una representación gallega (lo que se saldó con un fracaso).
Una primera etapa, hasta Primo de Rivera, es la marcada por las Irmandades da Fala, con una preocupación fundamental por la defensa de la lengua. Al extenderse, va cuajando de nuevo la idea política del galleguismo. Así, Vicente Risco y Otero Pedrayo trabajaron en el aspecto cultural y tuvieron contraparte en el aspecto político Porteira y Lois Peña Novo. El relevo lo constituyeron la llamada Generación Nosotros, en torno a la revista del mismo nombre, acompañada de 1920 a la Segunda República por una preocupación por la creación de un galleguismo controlado e instrumental desde el poder político central.
En la Segunda República había dos tendencias fundamentales: la correspondiente a la Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA) y la contraparte en el Partido Galeguista (PG). El PG surge de la unión de varias tendencias representadas en las figuras de Vicente Risco, Ramón Otero Pedrayo, Ramón Cabanillas, Ramón Suárez Picallo, Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, etc. En 1936 el PG, para lograr el estatuto para Galicia, se alió con el Frente Popular, y como resultado de esa alianza sufrió una escisión. Sin embargo, se logró el Estatuto y Castelao se presentó a las Cortes poco antes de la Guerra Civil española.
Guerra Civil y franquismo
La guerra civil y la posterior represión franquista acabó con los partidos, los sindicatos y todo tipo de pluralismo y libertad de expresión y asociación, además de los movimientos galleguistas. Galicia, que no fue nunca frente de guerra, sufrió la represión de los sublevados, ascendiendo la cifra de asesinados y ejecutados tras juicios sumarísimos por delitos de "traición" y "auxilio a la represión" a 4.200, según las cifras del historiador Carlos Fernández Santander. Personas de toda condición social o ideología fueron víctimas de la represión: los cuatro gobernadores civiles en el momento de la sublevación, la mujer del gobernador de La Coruña, Juana Capdevielle, alcaldes galleguistas como Ángel Casal en Santiago de Compostela, socialistas como Jaime Quintanilla en Ferrol, o Emilio Martínez Garrido en Vigo, diputados del Frente Popular (Antonio Bilbatúa, José Miñones, Díaz Villamil, Ignacio Seoane, o ex diputados como Heraclio Botana), militares que se mantuvieron leales a la República, como los generales Rogelio Caridad Pita, Enrique Salcedo Molinuevo, y el almirante Antonio Azarola, o los fundadores del Partido Galeguista, Alexandre Bóveda y Víctor Casas.[7] En paralelo, para muchas personas vinculadas a la República comenzó la etapa del exilio.
Algunos movimientos de izquierda resistente crearon pequeños grupos de guerrillas con líderes como El Piloto (José Castro Veiga) o Foucellas (Benigno Andrade), que acabaron siendo detenidos y ejecutados.[8] [9] En los años 60, ministros como Manuel Fraga Iribarne introdujeron ciertas reformas aperturistas al tiempo que los tecnócratas del Opus Dei modernizaron la administración y abrieron la economía española al capitalismo.[cita requerida] Galicia, sin embargo, jugó un papel de abastecedora de materias primas y energía al resto de España con grandes estragos ecológicos y humanos (como la tercera ola migratoria hacia Venezuela y Europa). Fue la época del monopolio de Fenosa y la inundación de los grandes valles fluviales gallegos. Fueron apareciendo iniciativas dinamizadoras como la instalación de Citroën en Vigo, la modernización de la industria conservera y la flota pesquera de gran altura, y un esfuerzo del campesinado por modernizar sus pequeñas explotaciones volcándose especialmente en la producción de leche de vacuno. En la provincia de Orense, el empresario y político Eulogio Gómez Franqueira dinamizó el sector agropecuario con una experiencia cooperativista que catapultó la producción y comercialización agroalimentaria (Coren). Los años setenta entraron en una fase de agitación universitaria, agraria y obrera. En 1972, las huelgas generales de Vigo y Ferrol le costaron la vida a Amador Rey y Daniel Niebla.[10] También en 1972, el obispo de Mondoñedo-Ferrol, Miguel Anxo Araúxo Iglesias, escribió una pastoral que no fue bien recibida por el franquismo, relacionada con la manifestación de Bazán (Ferrol), en donde murieron dos obreros.[11]
En democracia
Cronología política desde 1975 hasta 2005:
- 1975: constitución de la Junta Democrática de Galicia.
- 1976: constitución de la Táboa Democrática de Galicia.
- 1977: constitución de la Asamblea de Parlamentarios de Galicia.
- 1978: Junta preautonómica presidida por Antonio Rosón Pérez.
- 1979: Junta Preautonómica presidida por Xosé Quiroga Suárez.
- 1980: referéndum del Estatuto de Autonomía. Aprobado haciendo referencia a la Nacionalidad Histórica.
- 1981: primeras elecciones autonómicas.
- 1982: presidente de la Junta de Galicia: Xerardo Fernández Albor.
- 1987: presidente de la Junta de Galicia: Fernando González Laxe.
- 1991: presidente de la Junta de Galicia: Manuel Fraga Iribarne.
- 2005: presidente de la Junta de Galicia: Emilio Pérez Touriño.
Denominación
En la Antigüedad los griegos la llamaban kaleikói (καλλαικoι), que era el nombre con que sus habitantes se conocían a sí mismos. El topónimo procede de la denominación de los pobladores celtas que arribaron en dos oleadas sucesivas, la primera en torno al 1800 a. C. y la segunda en torno al siglo IV a. C. (celtas de Hallstatt). El topónimo evolucionó a Gallaecia bajo la administración romana. En la época medieval se constituyó como reino independiente, con el nombre de Reyno de Galicia formando parte posteriormente del Reino de León, aunque mantuvo su carácter formal de reino (Reyno de Galicia) el territorio de la actual comunidad autónoma hasta la división territorial de 1833, momento en el cual se crearon las actuales provincias gallegas, y desaparecieron formalmente los antiguos reinos. En el período transicional entre la Edad Antigua y la Edad Media Galicia fue llamada ocasionalmente Suevia debido a que en este territorio fue el centro en el cual se establecieron las etnias invasoras de los germanos suevos (o suavos).
El topónimo «Galiza»
El topónimo "Galiza", usado en la Edad Media junto con "Galicia",[12] cayó en desuso hacia el siglo XV coincidiendo con la decadencia de la literatura impresa en lengua gallega. En la Crónica de Iria,[13] uno de los últimos textos en gallego, datado en 1468 o 1469, se lee:
Durante los llamados Siglos oscuros la forma "Galicia" fue la única que siguió empleándose hasta que en el siglo XIX,[12] con el surgimiento del galleguismo se recupera el uso de "Galiza" por parte de intelectuales y literatos.[14] [15] [16] Ya en el siglo XX, el término "Galiza" se convierte en una de las reclamaciones del nacionalismo gallego. Con la recuperación de la autonomía, la forma "Galicia" es elegida como topónimo oficial, siendo la más habitualmente usada por la población tanto en gallego como en castellano, tal como recoge el Estatuto de autonomía de Galicia. "Galiza" es el topónimo usado habitualmente en el discurso afín al Bloque Nacionalista Galego, el único que aparece en su propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía y el que utilizan exclusivamente en las áreas de gobierno que controlan en la Junta de Galicia. "Galiza" es también el topónimo único para Galicia para los reintegracionistas, una corriente lingüística e ideológica minoritaria.
Tras la aprobación por parte de la Real Academia Gallega de la normativa de la concordia en 2003, Galiza fue aceptado también como un topónimo en gallego. Existen posturas que defienden que Galiza es también un topónimo oficial, ya que dado que la Ley de Normalización Lingüística gallega establece que los topónimos oficiales serán los topónimos en gallego, y que Galiza ha sido reconocida como topónimo correcto en gallego, es ya de hecho un topónimo oficial, al mismo nivel que Galicia. Sin embargo, las denominaciones de las comunidades autónomas no se definen mediante leyes de rango autonómico, sino mediante leyes orgánicas (los estatutos de autonomía), que deben ser aprobadas por las Cortes Generales españolas (la Constitución española determina, en su artículo 147.2, que «Los Estatutos de autonomía deberán contener ... la denominación de la Comunidad que mejor corresponda a su identidad histórica»), por lo que, en tanto que no se reforme el Estatuto de Autonomía de Galicia y éste incluya explícitamente esta denominación, el topónimo Galiza no designa oficialmente a la comunidad autónoma de Galicia, en ningún idioma (adicionalmente, el propio texto de la reforma normativa establece una distinción entre ambos topónimos, aludiendo únicamente como oficial a Galicia: «Se mantiene Galicia como voz legítima gallega, denominación oficial del país y forma mayoritaria en la expresión oral y escrita moderna. Galiza se considera también una forma legítimamente gallega, ampliamente documentada en la época medieval, que fue recuperada en el gallego contemporáneo»). No obstante, para evitar la posible indefinición que la aprobación de la normativa de la concordia pudiera haber causado, el 28 de marzo de 2008, la Real Academia Gallega emitió un dictamen, a petición de la Consejería de Cultura de la Junta de Galicia, controlada por el Bloque Nacionalista Galego. En dicho dictamen se establece que el término "Galiza" es correcto pero que "Galicia" es la forma oficial.[12]
División administrativa
Aunque históricamente dividida en 7 provincias (La Coruña, Santiago, Betanzos, Mondoñedo, Lugo, Orense y Tuy), representadas en el escudo de Galicia; actualmente Galicia está conformada por cuatro provincias:
Asimismo, Galicia también está conformada en numerosas comarcas. Cada comarca está compuesta por varios municipios que a su vez se subdividen en parroquias. Administrativamente, la Galicia actual se estructura en las 4 provincias, 53 comarcas, 315 municipios y 3.778 parroquias. El territorio del municipio se estructura en parroquias y estas a su vez en aldeas o lugares. Están en proceso de creación dos areas metropolitanas, una en el norte (La Coruña-Ferrol) y otra en el sur (Vigo-Pontevedra).
Gobierno y política
Los poderes de la comunidad
El Estatuto de Autonomía de Galicia establece que los poderes de la comunidad se ejercen por la vía del Parlamento, la Junta y la Presidencia:[17]
- El Parlamento de Galicia es el representante máximo de Galicia, y sobre el cual recae la potestad legislativa. El Parlamento está integrado por 75 diputados elegidos por sufragio universal por la vía de la representación proporcional por un periodo de cuatro años, y en que está garantizada por ley la posibilidad del voto a los gallegos que residen en el extranjero.
- La Junta de Galicia (en gallego Xunta de Galicia), es el órgano colegiado sobre el cual recae la potestad ejecutiva y administrativa del gobierno. Está integrada por el presidente, el vicepresidente y doce consejeros. La comunidad ejerce sus funciones administrativas por la vía de la Junta y de sus entes y órganos dependientes. La Junta también coordina las actividades de las Diputaciones Provinciales.
- El Presidente de la Junta de Galicia dirige y coordina las acciones de la Junta y ostenta la representación de la comunidad autónoma y la ordinaria del Estado español en Galicia. Es miembro del Parlamento y es electo por los diputados y nombrado por el rey de España.
Resultados electorales
Número de diputados en el Parlamento de Galicia, en 2007:
- Partido Popular de Galicia (PPdeG): 37 diputados.
- Partido dos Socialistas de Galicia-PSOE (PSdeG-PSOE): 25 diputados.
- Bloque Nacionalista Galego (BNG): 13 diputados.
Número de votos de las fuerzas políticas con representación parlamentaria en las elecciones (19 de julio de 2005):
- Partido Popular de Galicia (PPdeG): 756.562.
- Partido dos Socialistas de Galicia-PSOE (PSdeG-PSOE): 555.125.
- Bloque Nacionalista Galego (BNG): 311.910.
Número de votos de las principales fuerzas políticas sin representación parlamentaria:
- Esquerda Unida, coalición que incluye al Partido Comunista de Galicia (PCG): 12.841.
- Frente Popular Galega (FPG): 2.983.
- Nós-UP: 1.748.
Partidos políticos
- Partido Popular de Galicia (PPdeG)
- Partido dos Socialistas de Galicia-PSOE (PSdeG-PSOE)
- Bloque Nacionalista Galego (BNG)
- Extraparlamentarios
- Partido Galeguista (PG)
- Frente Popular Galega (FPG)
- Esquerda Unida (EU)
- Nós-Unidade Popular (Nós-UP)
Cultura
Lenguas
Los dos idiomas oficiales de Galicia son el castellano y el gallego. El gallego es reconocido como lengua propia de Galicia en su estatuto. El gallego tiene con el portugués un tronco común (galaico-portugués). La independencia portuguesa en la edad media favoreció la evolución del portugués y el gallego hacia lenguas distintas, ya diferenciadas en el siglo XV.
Un movimiento lingüístico minoritario (el reintegracionismo) sostiene que el gallego y el portugués sólo son diferentes variedades del mismo idioma gallego-luso-brasileño y que la actual separación de la normativa portuguesa y la normativa oficial gallega sólo se debe a la castellanización normativa del gallego (única variedad galaicoportuguesa con ortografía semejante a la del castellano).
Recientemente se ha hallado el documento más antiguo escrito en gallego que se conserva, el cual data del año 1228, se trata del «Foro do bo burgo do Castro Caldelas» otorgado por Alfonso IX en abril de dicho año a la villa orensana de Allariz.
Con el paso de los años el uso del gallego ha decaído en las zonas urbanas por la influencia del castellano. Aun así, es capaz de hablar gallego más de un 91% de la población, según un censo realizado en 2001.[18] Es el idioma porcentualmente más hablado de entre los propios de las nacionalidades históricas de España. Actualmente gracias a la Ley de Normalización Lingüística (Ley 3/1983, de 15 de junio), el uso del gallego ha aumentado considerablemente en la población como lengua más usada debido a su necesidad en cada vez más campos de la educación y del trabajo en la comunidad autónoma. El gallego posee un estándar elaborado por la Real Academia Gallega en base a su tradición literaria. El gallego contemporáneo, como lengua oficial, posee una variante culta que es empleada tanto en los medios de comunicación de Galicia como en la enseñanza primaria, secundaria y universitaria. El gallego es hablado por más de 3 millones de personas alrededor del mundo. En relación al número de hablantes, el gallego ocupa el puesto 146 en la lista mundial, en la que están incluidos más de 6.700 idiomas.[19]
Tradiciones religiosas
- Ofrenda del antiguo Reino de Galicia al Apóstol Santiago, del que dicen que descansan sus restos debajo de la catedral que lleva su mismo nombre.
Fiestas populares
Las siguientes son algunas de las fiestas más populares de Galicia:
- Fiestas del Apóstol Santiago: son las fiestas patronales de Santiago de Compostela, que duran medio mes. En las fiestas se celebran actos religiosos, y el 24 de julio se lanzan fuegos artificiales mientras se quema un castillo de pirotecnia que imita la fachada de la catedral.
- Feria Franca: se celebra en Pontevedra en el primer fin de semana de septiembre, es la recreación de un mercado abierto que se empezó a celebrar en 1467, en la feria se rememoran los períodos de más prosperidad de la historia de Pontevedra desde el siglo XV hasta finales del siglo XVI y se recrean las actividades históricas, teatro, animación, o demostración de oficios artesanos. La primera edición se celebró en el año 2000, y es una de las fiestas más importantes de Pontevedra.
- Rapa das Bestas de Sabucedo: se celebra el primer fin de semana de julio, es un acontecimiento de tradición ancestral, declarado de Interés Turístico Nacional en 1963. La Rapa das Bestas de Sabucedo es la rapa más conocida y famosa de Galicia, consiste en bajar del monte caballos salvajes y llevarlos a un recinto cerrado denominado "curro", en donde se les corta las crines y se marca a los potros. La Rapa das Bestas de Sabucedo es diferente respecto a las demás rapas de Galicia, ya que en esta no se utiliza ninguna ayuda, los "aloitadores" son los encargados de inmovilizar a los animales para poder cortales las crines y marcarlos.
- Festival de Ortigueira: es un festival que se celebra en la localidad de Ortigueira durante cuatro días. Primero se celebró desde 1978 a 1987, y actualmente se celebra desde 1995. El festival se basa en la cultura celta, música folk y encuentro con distintos pueblos, lo cual hace de este festival algo importante para el conocimiento de otras culturas o pueblos venidos de muchas partes de España y del mundo, cada mes de julio en las fechas señaladas se reúnen un número de personas cercano a las 100.000 por edición. Está considerado Fiesta de Interés Turístico Estatal.
Demografía
Según el censo INE 2008, Galicia cuenta con 2.783.100 habitantes censados.[20] Se calcula en cerca de tres millones los gallegos que han emigrado, en su mayor parte a las demás comunidades autónomas españolas y a Argentina. También hay importantes colonias de gallegos en Uruguay, Venezuela, Cuba, Brasil, México y en varios países europeos (Suiza, Alemania, Francia, Holanda y Reino Unido fueron importantes destinos de la emigración gallega en los años 60 y 70).
Distribución de la población
Galicia es la quinta comunidad autónoma de España en número de habitantes y su densidad de población, de 93,6 hab./km², es ligeramente superior a la media española.
La organización tradicional de la población es sustancialmente diferente a la del resto de España. Así, el territorio de cada ayuntamiento se estructura en parroquias y éstas a su vez en aldeas o lugares. A la alta tasa de dispersión demográfica, unida a un elevado número de poblaciones, se debe que un 50% de los entes de población de España se localicen en Galicia, ocupando sólo el 5,8% de la superficie total. Así, se calcula que en Galicia existen un millón de topónimos y microtopónimos.[21]
La población de Galicia se concentra mayoritariamente en las zonas costeras, siendo las áreas de las Rías Bajas y la del Golfo Ártabro (áreas metropolitanas de La Coruña y Ferrol) las de mayor densidad poblacional. Vigo es la ciudad gallega más poblada.
Galicia cuenta con veintiún municipios de más de 20.000 habitantes:
- Vigo: 294.772. Área metropolitana: 427.082.
- La Coruña: 244.388. Área metropolitana: 403.007.
- Orense: 107.186.
- Lugo: 93.853.
- Santiago de Compostela: 93.712.
- Pontevedra: 80.096.
- Ferrol: 75.181.
- Villagarcía de Arosa: 36.743.
- Narón: 35.664.
- Oleiros: 31.694. (Área metropolitana de La Coruña)
- Carballo: 30.091.
- Redondela: 29.987. (Área metropolitana de Vigo)
- Arteijo: 27.713. (Área metropolitana de La Coruña)
- Ribeira: 27.181.
- Culleredo: 26.707. (Área metropolitana de La Coruña)
- Marín: 25.885.
- Cangas de Morrazo: 25.402.
- Ames: 24.553. (Área metropolitana de Santiago de Compostela)
- Cambre: 22.513. (Área metropolitana de La Coruña)
- Ponteareas: 22.411.
- Lalín (Pontevedra): 20.867.
Fuente: INE Instituto Nacional de Estadística de España (01–01–2006)
Evolución demográfica
La historia demográfica de Galicia ha sido la de una continua pérdida de peso respecto al resto de España, fruto de la emigración hacia Iberoamérica u otras partes de España. Así, en 1857 la densidad de población en Galicia era la mayor de todas las regiones de España, y Galicia representaba el 11,49% de la población española. Sin embargo, en el 2006, sólo el 6,19% de los españoles residía en esta comunidad autónoma.
| Evolución demográfica de Galicia y porcentaje con respecto al total nacional[22] |
|||||||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1857 | 1887 | 1900 | 1910 | 1920 | 1930 | 1940 | 1950 | ||||||||||||
| Población | 1.776.879 | 1.894.558 | 1.980.515 | 2.063.589 | 2.124.244 | 2.230.281 | 2.495.860 | 2.604.200 | |||||||||||
| Porcentaje | 11,49% | 10,79% | 10,64% | 10,32% | 9,93% | 9,42% | 9,59% | 9,26% | |||||||||||
| 1960 | 1970 | 1981 | 1991 | 1996 | 2001 | 2006 | 2007 | ||||||||||||
| Población | 2.602.962 | 2.583.674 | 2.753.836 | 2.720.445 | 2.742.622 | 2.732.926 | 2.767.524 | 2.772.533 | |||||||||||
| Porcentaje | 8,51% | 7,61% | 7,30% | 6,90% | 6,91% | 6,65% | 6,19% | 6,13% | |||||||||||
La proporción de extranjeros en su censo es del 2,9%, el porcentaje más bajo de España tras Extremadura donde la media nacional de extranjeros empadronados es del 10,0%, tres veces y media más que en Galicia.[23] Las colonias foráneas predominantes son la portuguesa (con un 17,93% del total de extranjeros), la colombiana (10,93%) y la brasileña (8,74%).[19] Según el censo de 2006, el nivel de fertilidad de las gallegas era de 1,03 hijos por mujer frente al 1,38 estatal y menor a la cifra de 2,1 hijos por mujer necesarios para que se produzca el reemplazo generacional de la población.[24] Entre las gallegas, las luguesas y las orensanas son las que menos hijos tienen, con 0,88 y 0,93, siendo las primeras, las que menos hijos tienen en España.[24]
En 2006 se registraron en Galicia un total de 21.392 nacimientos,[25] lo que supone casi 300 más que en 2005, según el Instituto Gallego de Estadística.
De hecho, en la actualidad Galicia vive una recuperación del número absoluto de nacimientos comenzado en 1999 y que está sosteniéndose en los últimos años. Desde 1981 la esperanza de vida de los gallegos creció en 5 años, gracias a la mejora de la calidad de vida.[26]
- Tasa de natalidad (2006): 7,9 por 1.000 (conjunto de España: 11,0 por 1.000)
- Tasa de mortalidad (2006): 10,8 por 1.000 (conjunto de España: 8,4 por 1.000)
- Esperanza de vida al nacer (2005): 80,4 años (conjunto de España: 80,2 años)
Geografía
El territorio de Galicia tiene una superficie total de 29.574 km².[19] Está comprendido entre 43º 47' N[19] (Estaca de Bares) y 41º 49' N[19] (frontera con Portugal en el parque de Xerés) en latitud. En longitud, entre 6º 42' O[19] (límite entre Orense y Zamora) y 9º 18' O[19] (conseguido prácticamente en dos lugares: cabo de la Nave en Finisterre y cabo Touriñán).
La costa
La costa gallega cuenta con 1.500 kilómetros[19] y tiene multitud de entrantes y salientes e islas pequeñas, y en general es escarpada o con descensos poco suaves. Alternan lugares con características diferentes, como Corrubedo en las Rías Bajas o la Rasa Cantábrica en la Mariña de Lugo, la primera un lugar de características dunares en una costa de perfil bajo, y la segunda una zona de deposición geológica elevada sobre su nivel original.
La mayoría de la población vive al lado de las rías atlánticas, en los mayores núcleos urbanos y sus áreas de influencia. Las rías tienen importancia pesquera, contribuyendo a que la costa gallega sea una de las zonas pesqueras más importantes del mundo. También atraen multitud de turistas por las magníficas vistas y playas.
Las rías
Geográficamente, una de las peculiaridades de Galicia es la presencia de las rías, indentaciones en la costa en las que el mar anegó valles fluviales por descenso del nivel terrestre (ascenso relativo del nivel marino). Las rías están tradicionalmente divididas en Rías Altas y Rías Bajas, según su posición respecto a Finisterre como punto más occidental de Galicia.
Las Rías Altas son las de Ribadeo, Foz, Viveiro, O Vicedo, en el mar Cantábrico (es decir, al este de Estaca de Bares como punto más al norte de Galicia), y Ortigueira, Cedeira, Ferrol, Betanzos, La Coruña, Corme y Lage y Camariñas.
Las Rías Bajas, todas en la fachada atlántica, son de mayor tamaño. Enumeradas (de norte a sur) son Muros y Noya, Arosa, Pontevedra y Vigo.
Cabos
Los cabos más conocidos son:
- Estaca de Bares, que marca el punto más al norte de Galicia y la separación entre el océano Atlántico y el mar Cantábrico, entre las rías de O Vicedo y Ortigueira.
- Cabo Ortegal, entre la ría de Ortigueira y los acantilados de Teixido.
- Cabo Prior, al norte de Ferrol.
- Punta Santo Adrao, cercana a Malpica.
- Cabo Vilán, que limita la ría de Camariñas.
- Cabo Touriñán, al sur de la ría de Camariñas, teniendo en una de sus orillas el punto más occidental de Galicia.
- Cabo Finisterre, considerado por los romanos como el fin del mundo conocido.
- Cabo Silleiro, que cierra por el sur la ría de Vigo.
Islas
Pertenecen a Galicia el archipiélago de las islas Cíes (formado por la isla del Faro, isla de Monteagudo y la isla de San Martiño), el archipiélago de Ons (formado por la isla de Ons y la de Onza), el archipiélago de Sálvora (formado por las islas de Sálvora, Vionta y Sagres), así como otras islas como Cortegada, Arosa, las Sisargas, o las Malveiras; la mayor parte de las cuales pertenecen al Parque Nacional de las Islas Atlánticas.
No se listan multitud de islas más pequeñas e islotes.
El interior
Demográficamente, el interior gallego está poco poblado, y continúa experimentando la emigración a las áreas urbanas litorales (antes a Madrid, Barcelona, Vizcaya y Europa Occidental, y antes aún a América), de modo que se mantiene la estructura poblacional en pequeños núcleos, pequeñas villas y la población dispersa en aldeas, lo que se reproduce en la costa pero con características diferentes debido a la mucho mayor densidad poblacional.
El aspecto orográfico que presenta Galicia en su interior es de montañas bajas y romas, con multitud de ríos, estructurados como tributarios del Río Miño en el interior, y en las cuencas atlántica y cantábrica, ríos más cortos (en particular los que van al mar Cantábrico). Las pendientes suaves a veces ceden el paso a laderas escabrosas, como ocurre en los Cañones del Sil. En otras zonas aparecen amplios valles, si bien son minoritarios.
Galicia es recorrida de norte a sureste por dos fallas tectónicas, partiendo las características del suelo gallego por dichos lugares. Así, en la zona de Porriño se encuentran canteras de granito, roca muy abundante en buena parte de Galicia, pero ausente en el extremo nordeste.
Ríos
Galicia se califica muchas veces como la tierra de los mil ríos por la cantidad de cursos fluviales que mantiene. En general, y debido a su pequeñez, salvo el Miño en su desembocadura o en los muchos embalses, no son navegables (excepción hecha para pequeñas barcas en el tramo final sin pendiente de algunos, que propicia la celebración de fiestas semi-acuáticas como las llamadas "zaleas").
Son ríos muy cortos en la vertiente cantábrica y algo más largos en la atlántica, con las excepciones nuevamente del Miño y el Sil que tienen una longitud de varios cientos de kilómetros.
Existen muchos embalses para la producción de energía eléctrica, debido al caudal, pendiente y angostura, lo que produce también el fenómeno de los cañones, como los célebres cañones del Sil (muchos de ellos aprovechados para embalses).
Montes
Las montañas más altas son Peña Trevinca, con una altura superior a los 2.000 m (en el límite administrativo de la Comunidad Autónoma) y Cabeza de Manzaneda, ambas en Orense.
Sin embargo, con las características antes citadas, existen diversas sierras o cadenas montañosas, entre ellas:
- O Xistral entre la Mariña de Lugo y la Terra Chá, con Cadramón (1.019 m) y Monseiván (929 m) como puntos más altos.
- Los Ancares, haciendo frontera con León y Asturias, con el pico de Pena Rubia (1.821 m) como altura reina.
- O Courel, al norte del río Sil, también en frontera con León, con el monte Faro (1.606 m).
- Sierra de Eixo, con Peña Trevinca (2.124 m), frontera entre Orense y Zamora.
- Macizo de Manzaneda, con Cabeza de Manzaneda (1.778 m), en el corazón de la provincia de Orense.
- Sierra de Faro, con el monte Cantelle (1.222 m) frontera entre Lugo y Pontevedra.
- Cova da Serpe, con el pico del mismo nombre (841 m) entre Lugo y La Coruña.
- Montemaior, con el pico de Meda (565 m) en la provincia de La Coruña.
- Montes de Testeiro, entre Pontevedra y Orense, con el Faro de Avión (1.151 m).
- Sierra de Peneda, Sierra de Xerés y Sierra de Larouco haciendo frontera entre Orense y Portugal con montes como el Aguioncha (1.240 m).
Naturaleza
Flora
Galicia tiene un gran porcentaje de bosque, y es una de las comunidades con más bosques, sin embargo, la mayor parte de ellos permanecen abandonados.[30] En los bosques se desenvuelven importantes especies forestales en estado natural, se ve en las últimas décadas que las características boscosas están cambiando debido a la importación del eucalipto, quedando un número de fragas reducido, en particular en el centro-norte de la provincia de Lugo.
Dentro del aprovechamiento de la tierra se fueron introduciendo diversos cultivos, pero respecto a la cantidad de tierra dedicada compiten con los pastos debido a la presión del aprovechamiento económico del ganado.
Galicia es una fuerte potencia de riqueza forestal para España. A pesar de los incendios forestales que queman muchas hectáreas todos los años, la madera producida en Galicia es una importante fuente de ingresos, así como la pasta de celulosa procedente de maderas blandas. La región es una zona de transición entre tres climas y sus biotopos:
- atlántico, con bosques de robles, abedules, alisos comunes, etc.;
- mediterráneo, principalmente en los valles interiores de los grandes ríos, con elementos significativos como estepas, alcornoques, arbutus, etc.;
- continental bastante suavizado, con elementos puntuales como tejos, acebos, algunos abetos (alóctonos), pinos rojos, etc.;
Debido a la bonanza del clima, se dan también fácilmente especies subtropicales e incluso tropicales: palmeras, orquídeas, etc. En Galicia hubo tres revoluciones botánicas o forestales, que se dieron en tres épocas diferentes y con resultados bien distintos:
- llegada del castaño europeo (Castanea sativa) con los romanos, rápidamente aclimatado y ahora ya considerado como autóctono;
- llegada de las repoblaciones de Pino Rodeno (Pinus pinaster), con el tiempo llamado incluso pino de Galicia o pino gallego, desde el descubrimiento de América, sobre todo para la construcción de barcos;
- llegada de las repoblaciones de eucalipto (especialmente Eucalyptus globulus), desde el franquismo, aún contemplado como especie alóctona, principalmente para abastecer de materia prima a ENCE, la papelera de Pontevedra.
Fauna
Existen en Galicia 262 especies de vertebrados inventariados, de los que 12 son peces de aguas dulces, 15 anfibios, 24 reptiles, 152 aves y 59 mamíferos.[31]
Los animales que se ven tópicamente como más característicos de Galicia son domésticos, y corresponden a las explotaciones ganaderas. Sin embargo, los bosques y montes gallegos albergan una variedad de pequeños mamíferos (liebres, conejos) y otros no tan pequeños (como jabalíes o corzos) que son aprovechados en las temporadas de caza.
Dentro de las aves, cabe citar los varios sitios de paso o invernada, zonas ZEPA, etc, como la de la Ría de Ribadeo.
